Los indígenas chilenos desarrollaron su
actividad artístico-popular en un campo más reducido que
el monumental de los mayas, aztecas, incas y collas, pero el
pueblo ha heredado una artesanía que cultiva con gran
sentido práctico, pues la cerámica, la cestería, la
tejeduría, etc, se aplican al uso diario. Con paja de trigo
o fibras de palma se confeccionan sombreros llamados
chupallas; en telares rústicos elaboran chamantos, ponchos,
fajas, frazadas y alfombras de llamativos colores. La
indumentaria del huaso es exponente de los primores de esta
artesanía. Pero no toda la actividad de este género tiene
sentido utilitario; hay también manifestaciones artísticas
como las tallas de madera, trabajos con huesos y conchas,
etc.
Danzas
La más difundida es la cueca,
baile nacional que ha traspasado las fronteras del país.
Los chilenos la derivaron de una graciosa marinera, baile
popular de la costa del Perú, aunque hay otras danzas populares
como el cuándo, la sirilla, la "refalosa", así como los bailes
que se danzan en la fiesta de "La Tirana".
La Cueca
Esta
es una danza popular americana que procede de la zamacueca,
que se bailaba en Perú alrededor de 1800.
Entre los años
1824 y 1825 pasa a Chile, y se la denomina como "cueca", aféresis de zamacueca.
Durante la guerra chilenoperuana, el general Abelardo Gamarra
hizo que se cambiase el nombre de zamacueca -que era chileno- por el de
marinera, con que se la conoce todavía en el Perú. (Melgar y Larrimbe, "Cultura
Musical").
Las cuecas son esencialmente cantadas y con
acompañamiento musical de guitarra y a veces de bombo. El ritmo se
marca sobre un cajón o sobre la misma guitarra.
Este baile pasó de bailarse en los bodegones, a
practicarse en los salones aristocráticos, con más lentos
movimientos y mayor solemnidad. Se puede acompañar con
palmas y caja. Es una danza de
parejas sueltas independientes y vivaces o picarescas.
El
Cuando
Éste es un baile
de gran poder evocativo. Era danzado en varias zonas de
Chile y Argentina, en la primera mitad del siglo XIX.
Actualmente pertenece al folklore histórico pues se ejecuta
muy poco.
Entre 1820 y 1840 se
bailaba en las reuniones populares así como en los salones
de familias encumbradas.
Es
una danza de parejas sueltas independientes con alternación
de movimientos pausados y vivos.
Instrumentos
Indígenas Folklóricos
La
Trutruka
Era usada por los
araucanos desde épocas precolombinas. Es una enorme trompa
semejante al erke. la columna de aire que produce el sonido
es enviada por el extremo correspondiente a la embocadura,
en cambio el erke tiene un agujero lateral.
Existen
trutrucas curvas para ejecutar marchando, y rectas para
ejecutar en un lugar.
Este
instrumento se difundió entre los araucanos, tehuelches y
mapuches del sur del territorio, y se la utiliza para
ejecutar en todo acto importante.
El
Kultrun
El kultrun es el
tambor araucano. Se usaba en ciertas ceremonias para curas y
hechicerías, originariamente. Era manejado por la machi o
hechicera, para realizar invocaciones y así alejar los
malos espíritus.
El kultrun,
especie de semiesfera, se apoyaba sobre la palma vuelta
hacia arriba, de la mano izquierda, y se percutía con una
especie de palillo de extremo romo.
El
Arco Musical Araucano
Este arco
musical araucano es utilizado por los aborígenes de la
patagonia. Se realiza con una costilla de animal o con una
caña arqueada, y sus extremos unidos mediante una cuerda
tensada, de cerdas o de tripa.
Quien
la ejecuta, apoya en su boca un extremo del arco,
mientras produce el sonido frotando la cuerda con un hueso.
La
Pifilka
La pifilka
consiste en un silbato construido de madera; de un largo de
entre 20 y 30 centímetros, con un canal de aire o tubo
central. El ejecutante envía el soplo sobre el borde
posterior o filo del agujero que sirve de embocadura,
apoyándolo sobre el labio inferior.
Produce
un silbido similar al que se realiza al soplar por una llave
hueca.
Los grupos aborígenes
la usan en las celebraciones de ritos agrarios y en
ceremonias.
La pifilka lleva
un cordón agarrado a ella en los dos extremos para
sujetarla o colgarla.
Caporales
Chilenos
El caporal es una danza, muestra del sincretismo cultural
con raíces en el encuentro del espíritu lleno de vida de
los esclavos africanos sometidos a una cruda explotación
y la música de los pueblos autóctonos de América.
A
pesar del absurdo racismo que imperaba en la sociedad de
aquellos tiempos, nada puede contra los sentimientos
humanos y la irrefutable verdad de que somos todos
iguales y que mientras más distintos, más rica es la
humanidad. Quienes llegaban de España, quedaban
prendados del encanto de los habitantes autóctonos,
viviendo intensas relaciones, en muchos casos furtivas,
o en brutales abusos y violaciones a quienes se
consideraba de menor valor, resultando en el nacimiento
de los llamados mestizos, hijos de españoles y
originarios de América.
El mestizo se encontraba en medio de un complicado
mundo de discriminaciones, concesiones y privilegios
racistas, gozando de mejor trato que los pobladores
originarios pero sin ser reconocido como miembro de la
sociedad llena de injustos prejuicios que imperaban en
la época.
Es así como muchos mestizos terminan haciendo pareja
con habitantes originarios y teniendo hijos, denominados
como zambos, que eran a la vez, discriminados y
receptores de un trato algo mejor por parte de la
prejuiciada y explotadora sociedad de entonces.
Son estos zambos, hijos de pobladores amerindios
autóctonos y de negros esclavos africanos, los que se
representan en la figura del Caporal, o capataz, ya que
eran contratados para supervisar y mantener el riguroso
ritmo de trabajo de la brutal explotación a que eran
sometidos los esclavos africanos y los pobladores
autóctonos en la época.
El Caporal o Capataz realiza acrobacias, piruetas,
saltos y giros en la danza, que representan su agresión,
amenaza y opresión a sus hermanos subyugados que
trabajan bajo su supervisión.
Acá lo vemos siendo bailado en la Fiesta Patria
Dieciochera, que conmemora la Primera Junta de Gobierno
de Chile, con bailes y música criolla, el 18 de
septiembre. En el Parque Inés de Suárez, en la Comuna de
Providencia, Santiago, Chile.