
Material compilado y revisado por
la educadora argentina Nidia Cobiella (NidiaCobiella@RedArgentina.com)
Historia
Los
primeros pobladores de Chile se remontarían al año 9000
a.C. y no se conoce con precisión su procedencia. Estos
habitantes parecen haberse desarrollado con un nivel
bastante primitivo, y sólo adquirieron alguna importancia
en el norte del país, cuando entraron en contacto con otros
pueblos (atacamas y diaguitas). Justamente en la región del
Norte Grande, en una estrecha garganta excavada por el río
Loa, se encuentran restos de terrazas utilizadas para la
explotación agrícola, con canalizaciones para el riego, y
restos de una fortaleza quizá destinada a refugio o depósito.
Esta zona fue ocupada luego por los chinchas, procedentes
del sur de Perú, y más tarde por los incas, que influyeron
en forma considerable sobre los pueblos que sometieron. Pero
todas las invasiones provenientes del Norte debieron
detenerse a orillas del río Maule, ya que no pudieron
vencer la resistencia de los pueblos de la parte media y Sur
del Valle central, los mapuches o araucanos. Conformaban
tribus sin organización unitaria, de carácter patriarcal,
que se aliaban sólo en caso de guerra. Muy belicosas, se
dedicaban además a la caza y a la agricultura.
Habitaban, finalmente, el extremo meridional de Chile,
varias tribus como los chonos, hillichés, chilotes (en la
isla de Chiloé) y los fueguinos (onas, yaganes y otros) en
Tierra del Fuego y en los islotes australes. Estas tribus,
de carácter primitivo, se dedicaban sobre todo a la caza y
a la pesca.
El primer intento de penetración de los españoles fue
llevado a cabo por Diego de Almagro (1536), quien al
encontrarse frente a una gran hostilidad de los araucanos,
que por cierto mantuvieron durante todo el período
colonial, desistió de su empeño.
En 1540
Pedro de Valdivia reemprendió la conquista con más éxito,
fundando diversas poblaciones (Santiago, La Serena, Concepción,
Villarrica), pero fue derrotado y muerto en Tucapel (1550)
por el caudillo indígena Lautaro; los "hijos de la
tierra" les habían dado una prueba terminante de su
voluntad de permanecer libres.
El nuevo gobernador, García Hurtado de Mendoza, reconstruyó
las poblaciones destruidas y eliminó el peligro indígena,
aprisionando y haciendo ejecutar al nuevo caudillo, Caupolicán.
Sin embargo, los araucanos no fueron dominados por completo
hasta el último cuarto del siglo XIX.
Durante la etapa colonial el país se mantuvo bastante
aislado, formando una capitanía general dependiente del
virreinato de Perú.
En
1810 una junta proclamó un Gobierno autónomo para el país
y se inició un gran movimiento nacional; pero las fuerzas
españolas, desde el Perú, pudieron sofocar estos intentos
de independencia. La llegada del ejército argentino del
general José de San Martín, que venció a los españoles
en Chacabuco (1817) y Maipú (1818), hizo posible la
instauración de la república. La dirección del nuevo
Estado soberano fue confiada a Bernardo O´Higgins, que tan
eficazmente había sabido luchar por la independencia de su
patria y que, a partir de ese momento, apoyó a San Martín
para lograr la independencia de Perú.
• Inicio • Arriba • Historia • Paisaje • Relieve • Ríos, Lagos, Islas y Costas • Aspecto Económico • Centros Urbanos • Fitogeografía • Folklore •